La duración de un tratamiento de ortodoncia puede variar de acuerdo a las necesidades de cada paciente. En la mayoría de los casos, el tratamiento suele durar entre 12 y 24 meses.
El tiempo exacto depende de varios factores, como la edad del paciente, la posición inicial de los dientes, el tipo de problema a corregir (apiñamiento, mordida abierta, sobremordida, etc.) y el tipo de aparato utilizado.
Además, la colaboración del paciente también influye en la duración del tratamiento. Asistir a los controles programados, mantener una buena higiene bucal y seguir las indicaciones del ortodoncista ayuda a que el proceso sea más eficiente.
En algunos casos leves el tratamiento puede ser más corto, mientras que en situaciones más complejas podría extenderse un poco más para lograr resultados estéticos y funcionales adecuados.









